Skip to main content

El nuevo espacio educativo beneficiará inicialmente a ocho adolescentes y jóvenes del centro IP-IRC de Coquimbo, fortaleciendo sus trayectorias educativas y oportunidades de desarrollo e integración social.

Con la inauguración de “Kimün Kidu”, anexo educativo del CEIA Ester Villarreal Castillo al interior del centro de Internación Provisoria e Internación en Régimen Cerrado (IP-IRC) de Coquimbo, adolescentes y jóvenes privados de libertad podrán acceder a educación pública con acompañamiento integral, en una iniciativa impulsada por el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Elqui y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil.

El proyecto se desarrolla en coordinación con la Dirección de Educación Pública y con el apoyo de las Secretarías Regionales Ministeriales de Educación y de Justicia y Derechos Humanos, permitiendo habilitar un nuevo espacio formativo para jóvenes que cumplen medidas o sanciones en el centro ubicado en el sector El Olivar, en Las Compañías, comuna de La Serena.

La directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Loreto Rebolledo Rissetti, enfatizó que la educación constituye una herramienta clave para fortalecer los procesos de integración social y contribuir a la seguridad pública.

“Como Estado es un desafío importante poder cumplir con uno de los derechos garantizados para cualquier joven en este país, particularmente para los jóvenes privados de libertad. El convenio entre SLEP Elqui y el Servicio de Reinserción Social Juvenil busca justamente garantizar el derecho a la educación y por eso representa un hito tan relevante para nosotros”, señaló.

Asimismo, agregó que “la educación también permite fortalecer trayectorias educativas y proyectos de vida, contribuyendo de manera concreta a la reinserción social y a la seguridad pública”.

Por su parte, el director ejecutivo subrogante del SLEP Elqui, Francisco Alfaro Segura, destacó que esta iniciativa refleja el compromiso del sistema de educación pública con garantizar oportunidades formativas para todos los jóvenes.

“Estamos incorporando a estudiantes que hoy cumplen medidas privativas de libertad a un proceso educativo que les permita desarrollar capacidades y proyectar nuevas oportunidades. Esto garantiza no solo la continuidad educativa, sino también el derecho a la educación como una herramienta central para la reinserción social”, indicó.

En tanto, el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Humberto Bermúdez Ramírez, relevó la importancia de avanzar en acciones concretas orientadas a la restitución de derechos y al fortalecimiento de oportunidades de integración social juvenil.

“Como Gobierno impulsamos iniciativas que permitan ampliar las oportunidades de reinserción social juvenil y fortalecer el acceso a derechos fundamentales como la educación”, afirmó.

La directora subrogante del CEIA Ester Villarreal Castillo, Raquel Silva Tapia, explicó que los estudiantes contarán con las mismas condiciones educativas que quienes estudian en contextos de medio libre.

“Los jóvenes tendrán acceso a un coordinador permanente, una educadora diferencial, docentes de enseñanza básica y media, además de apoyo diario en materias logísticas y de acompañamiento educativo”, detalló.

Durante la actividad también se dio a conocer el nombre del nuevo anexo educativo del CEIA Ester Villarreal Castillo, elegido mediante un concurso interno desarrollado entre integrantes de la comunidad educativa.

La propuesta ganadora fue “Kimün Kidu”, expresión inspirada en conceptos provenientes del mapudungún y que puede interpretarse como “Conocimiento para la autonomía” o “Aprender para ser libre e independiente”.

El nombre busca representar cómo la educación y el conocimiento contribuyen a construir autonomía, libertad personal y nuevas oportunidades de desarrollo para adolescentes y jóvenes en procesos de reinserción social.

La iniciativa representa un nuevo avance en la articulación entre educación y reinserción juvenil en la región, reforzando el acceso a derechos y la generación de oportunidades concretas para adolescentes y jóvenes, entendiendo que la educación constituye una herramienta clave para construir proyectos de vida y contribuir a una mayor seguridad pública.