La jornada contó con la articulación del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil de La Araucanía, Colegio INAPEWMA y PAI Trayectos, transformando los espacios del centro en estaciones de desafío cognitivo y convivencia.

En el marco de la conmemoración del Día de la Infancia y Adolescencia, se llevó a cabo una jornada recreativa y formativa especialmente diseñada para promover el desarrollo integral de los jóvenes. La actividad, liderada por Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil junto al apoyo complementario del Colegio INAPEWMA y PAI Trayectos, convirtió los espacios al aire libre y diversos sectores del recinto en una dinámica “Búsqueda del Tesoro”.
Durante el encuentro, los participantes recorrieron distintas estaciones operativas donde enfrentaron retos de pensamiento lógico, operaciones matemáticas, memoria, creatividad y resolución colaborativa de problemas. Más allá del entretenimiento, la iniciativa buscó potenciar habilidades socioemocionales clave como la tolerancia, el respeto por los turnos, la regulación de la frustración y la toma de decisiones compartida.
Al respecto, la directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Claudia de La Hoz, destacó la trascendencia de estas instancias en los procesos formativos: “Estos espacios no solo representan un momento de esparcimiento, sino que son instancias fundamentales para fortalecer el sentido de pertenencia, el trabajo en equipo y el descubrimiento del propio potencial de cada uno de los jóvenes. La articulación entre los equipos del centro y la comunidad educativa nos demuestra que, ofreciendo las oportunidades y herramientas adecuadas, generamos espacios reales de desarrollo, aprendizaje y convivencia positiva para su proceso de reinserción.”
Impacto y testimonios de la jornada
La articulación entre las instituciones permitió generar un quiebre en la rutina cotidiana, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la convivencia positiva al interior del centro.
S.T., participante de la actividad, destacó que: “Lo importante es aprender juntos, apoyarse, compartir y descubrir que cada joven tiene capacidades”.
G.A., participante de la actividad: “El verdadero tesoro fue descubrir que todos somos capaces de lograr nuestros objetivos cuando se tiene la oportunidad de participar, crear y demostrar nuestras capacidades. Gracias a los tíos que hicieron esto posible”.
Esta experiencia demostró que las instancias de celebración pueden transformarse en oportunidades concretas de aprendizaje, donde el trabajo en equipo y el reconocimiento del potencial individual se consolidan como las principales herramientas para el desarrollo personal.
