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Con el objetivo de generar nuevas oportunidades de desarrollo personal y laboral, la Escuela de Salvavidas de Coquimbo, dependiente del Centro Cultural Alejandro Chelén, dio inicio a un curso de salvataje dirigido a seis jóvenes en proceso de reinserción social. La iniciativa se desarrolla en el marco del trabajo colaborativo entre la Seremi de Justicia y Derechos Humanos y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil.

La capacitación contempla formación teórica y práctica en técnicas de salvataje acuático, primeros auxilios y acondicionamiento físico, permitiendo a los participantes adquirir competencias certificables y proyectar una alternativa laboral concreta en áreas vinculadas al turismo y la seguridad costera.

La seremi de Justicia y Derechos Humanos, María José Rojas, destacó el impacto de este tipo de iniciativas, señalando que “este curso refleja el sentido profundo de la reinserción social: generar oportunidades reales, dignas y con proyección para jóvenes que hoy están reconstruyendo sus trayectorias de vida. Como Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, creemos firmemente en la articulación con instituciones que aportan desde la formación y el compromiso social, y agradecemos especialmente a la Escuela de Salvavidas de Coquimbo por disponer de estas becas, que abren nuevas posibilidades de futuro para estos jóvenes”.

Por su parte, la directora regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, Loreto Rebolledo, subrayó que “esta iniciativa es una tremenda oportunidad para los jóvenes que están en proceso de reinserción social, ya que se trata de un oficio atractivo y con proyección laboral. Además, es muy valioso ver cómo el mundo privado se entusiasma y se convence de que la reinserción es una tarea de todos y todas. Aquí la cooperación público-privada es concreta, a través del Centro Cultural Alejandro Chelén y su Escuela de Salvavidas de Coquimbo”.

En tanto, el director de la Escuela de Salvavidas de Coquimbo, Juan Carlos Brown, valoró la iniciativa desde su experiencia personal, indicando que “desde muy joven comencé a trabajar en contextos de encierro realizando talleres. Creo que el deporte es una gran herramienta para limpiar la mente, salvar vidas y también salvarse uno mismo. La idea es que la sociedad vuelva a abrir espacios y que las autoridades respalden que estamos haciendo algo serio con personas en las que se puede volver a confiar. Una vez que los jóvenes completen su entrenamiento y aprueben el examen correspondiente, obtendrán su credencial y quedarán registrados ante la Seremi de Salud, a través del Departamento de Higiene Ambiental, como salvavidas autorizados”.

Esta iniciativa se enmarca en el compromiso de las instituciones participantes por promover acciones concretas que favorezcan la inclusión social, el acceso a formación laboral certificada y la generación de oportunidades reales para jóvenes en proceso de reinserción social.