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El nuevo espacio administrado por la Asociación Cristiana de Jóvenes de Valparaíso (YMCA), fortalecerá la intervención territorial en la región de Valparaíso y permitirá seguir acompañando a adolescentes y jóvenes en el desarrollo de sus proyectos de vida. Durante la jornada, seis jóvenes fueron reconocidos por su compromiso y progresos en ámbitos como educación, trabajo y desarrollo personal.

Con la inauguración de un nuevo centro de medio libre en Quillota y el reconocimiento a seis jóvenes destacados por sus avances en sus procesos de reinserción social, el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil continúa consolidando su despliegue territorial en la región de Valparaíso, reforzando un modelo de intervención que apuesta por construir oportunidades.

La Asociación Cristiana de Jóvenes de Valparaíso (YMCA), es un organismo colaborador acreditado que actualmente ejecuta 15 programas de reinserción, acompañando a adolescentes y jóvenes en medidas cautelares ambulatorias, salidas alternativas y sanciones como libertad asistida especial.

La apertura de este centro constituye un nuevo avance en la implementación regional del Servicio, iniciada el pasado 13 de enero de 2026, y que hoy permite mantener 17 centros de cumplimiento operativos en Valparaíso, con 785 jóvenes en atención.

Durante la ceremonia, el seremi de Justicia y Derechos Humanos de Valparaíso, Rafael González Camus, destacó el valor estratégico de este hito para fortalecer la seguridad desde una perspectiva de inclusión y acompañamiento.

“Este hito es fundamental porque se inserta dentro del Plan Estratégico de Reinserción Social que va focalizado en un paso hacia adelante, un paso en la línea correcta en materia de seguridad. Hay un trabajo que se viene desarrollando desde hace años con la colaboración de las familias, de los jóvenes que están en esta situación y fundamentalmente porque hay el apoyo de la comunidad para poder implementar esta iniciativa. Se debe fortalecer este trabajo que permite a los jóvenes de medio libre tener un trabajo inserto en la comunidad y que sea un paso fundamental no solamente para la ciudad, sino que también para la región”, señaló.

En tanto, la directora nacional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, Rocío Faúndez, destacó que “hoy reconocemos a jóvenes que decidieron apostar por ellos mismos y que lo están logrando. Aquí se han acompañado procesos concretos: jóvenes que retomaron sus estudios, que han comenzado a insertarse en el mundo laboral, que están construyendo un proyecto de vida distinto. Eso es lo que el medio libre hace posible, con un cambio real, en el territorio, junto a las familias y la comunidad”.

Por su parte, David Gutiérrez, secretario general de la Asociación Cristiana de Jóvenes de Valparaíso, relevó la responsabilidad que implica asumir este desafío conjunto. “Compartimos junto con el Servicio una vocación por reinsertar a los jóvenes, porque creemos en ellos. Estamos absolutamente orgullosos de tener la administración de estos centros en la región, junto a un equipo de profesionales altamente calificados”, afirmó.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el reconocimiento a seis jóvenes que han demostrado especial compromiso con sus procesos de cambio, destacando en ámbitos como reinserción educativa, inserción laboral y participación activa en sus planes de intervención.

Uno de los jóvenes en reinserción valoró el acompañamiento recibido como una oportunidad para proyectar un futuro distinto. “Aquí tengo un gran apoyo y sé que eso me ayudará a cambiar para bien. También para darle una señal a mi familia, para que sepan que uno está cambiando, que quiero ser mejor”, expresó el joven.

Cabe destacar que actualmente, en la comuna de Quillota son 119 jóvenes quienes participan en programas del Servicio, distribuidos entre medidas cautelares ambulatorias (61), libertad asistida especial (31) y salidas alternativas (27).

La inauguración de este nuevo centro reafirma uno de los principios centrales del modelo de reinserción social juvenil: que los procesos de cambio se construyen en el territorio, junto a las familias, las instituciones y las redes comunitarias, abriendo oportunidades reales para que adolescentes y jóvenes puedan desarrollar proyectos de vida alejados de la reincidencia.